La cara más antigua de la Tierra fue de pez: reconstrucción en 3D arroja datos sobre la evolución de las mandíbulas

14/02/2014 - 12:30 am

El primitivo pez Romundina arrojó nuevas pistas sobre la evolcuión de los rostros de los vertebrados. Foto: Vincent Dupret, Uppsala University
El primitivo pez Romundina arrojó nuevas pistas sobre la evolcuión de los rostros de los vertebrados. Foto: Vincent Dupret, Uppsala University

Ciudad de México, 14 de febrero (SinEmbargo).– Se da por hecho que todos los animales en la Tierra tienen cara y que esto ha sido siempre de esta manera. Sin embargo, no siempre ha sido así. Hace primeras cientos de millones de años, las primeras criaturas con espina dorsal carecían de lo que ahora se conoce como rostro.

Recientemente, un equipo de investigadores franceses y suecos presentaron nuevas pruebas fósiles sobre el origen de una de las partes más importantes y significativas, no sólo de nuestra anatomía, sino del reino animal entero.

Es así que un pequeño y primitivo pez conocido como Romundina, que surcaba los océanos hace aproximadamente 415 millones de años, y cuyos restos fosilizados fueron descubiertos en el Ártico canadiense están dando algunas respuestas.

"La cara es una de las partes más importantes y con más significado emocional de nuestra anatomía, así que es interesante comprender cómo se llegó a formar", dijo Per Ahlberg, experto en la evolución de los vertebrados en la Universidad de Uppsala, Suecia

Siendo la Romundina el centro de su investigación, los científicos suecos y franceses describieron esta semana el desarrollo paso a paso de la cara, para ejemplificar la manera en la que los vertebrados sin mandíbulas fueron adquiriéndolas, y como esta llevó al desarrollo de la cara, publicó la revista Nature.

De esta manera, los investigadores escanearon las estructuras internas de la cabeza de la Romundina utilizando rayos X de alta energía en el Synchrotron Europeo (ESRF) en Francia, y luego reconstruyeron digitalmente la anatomía en tres dimensiones.

Romundina, uno de los primeros peces con mandíbulas, presentaba una serie de características primitivas vistas en los peces sin este hueso y en otras más modernas que tiene en común con los peces con mandíbulas. Así mismo, su cabeza tiene una anatomía característica, con poco lóbulo frontal y un raro "labio superior", dijeron los investigadores.

En la actualidad, los únicos vertebrados sin mandíbula son las lampreas o hiperoartios y los mixinos o hiperotretos, mientras que los vertebrados con mandíbulas se cuentan por más de 50 mil especies, incluido el ser humano. Por otra partem, se conoce que los vertebrados con mandíbulas evolucionaron a partir de los que carecían de esta, una transformación anatómica dramática que ha intrigado durante muchos años a los científicos.

En los embriones de vertebrados sin mandíbula, los bloques de tejido crecen hacia cualquiera de los lados del cerebro, reunidos en la línea media de la parte delantera para crear un labio superior grande que rodea una línea media única de "agujero de la nariz" que se encuentra justo en frente de los ojos.

Mientras tanto, en los vertebrados con mandíbulas, este mismo tejido crece hacia delante en la línea media bajo el cerebro, entre los orificios nasales de la izquierda y la derecha que se abren por separado hacia el exterior. Por esta razón el rostro humano tiene dos agujeros de la nariz en lugar de uno sólo grande en el centro. Así mismo, la parte frontal del cerebro también es mucho más larga en los vertebrados con mandíbula, lo que hace que la nariz se coloque en la parte delantera de la cara en lugar de hacia atrás entre los ojos.

Los autores mostraron que el cráneo del Romundina alojaba un cerebro con un frontal corto, muy similar a la de un vertebrado sin mandíbulas. Al ubicar a este animal en una secuencia de otros peces fósiles, algunos más primitivos y otros más avanzados, los investigadores fueron capaces de trazar todas las principales etapas de la transición.

"En efecto, Romundina tiene la construcción de un vertebrado con mandíbula, pero las proporciones de un ser sin mandíbula", agregó Ahlberg. "Esto nos muestra que la organización de los principales bloques de tejido fue lo primero en cambiar y que la forma de la cabeza se produjo después", concluyó.

Redacción/SinEmbargo

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