México, 18 Sep. (Notimex).- La moneda mexicana se apreció hasta los 12.74 pesos por dólar, en respuesta a la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de mantener el ritmo de compra mensual de activos por 85 mil millones de dólares.
Sin embargo, se espera que sea el 30 octubre cuando empiece el recorte de sus estímulos, fecha en que dará su siguiente anuncio de política monetaria, consideró Banco Base.
Señaló que en mayo fue cuando se empezó a hablar acerca de que la Reserva Federal recortaría sus estímulos este año, partiéndose de un tipo de cambio de 12.08 pesos por dólar el 10 de mayo, por lo que hasta hoy presenta un alza de 5.32 por ciento.
Para Banco Base, después del comunicado de hoy es posible que el peso siga fortaleciéndose hacia 12.67 pesos por dólar donde se encuentra su promedio móvil de 200 días y una zona de soporte importante.
Destacó que las apreciaciones que está viviendo el peso cambian el pronóstico para finalizar el año a 12.80 pesos por dólar.
Por otro lado, seguirán las especulaciones en torno al nuevo presidente de la Reserva Federal, donde Janet Yellen parece ser la favorita después de que Lawrence Summers declinó a la posibilidad de presidir la institución y debido a que es partidaria de una política monetaria acomodaticia, es probable que el apetito por riesgo de los inversionistas continúe, respaldando la apreciación del peso.
La institución destacó que desde finales de 2007 y durante 2008 la Reserva Federal, a fin de cumplir con sus objetivos de estabilidad de precios y fomento al empleo, hizo uso de las tasas de interés en un entorno en que el mercado inmobiliario mostraba un alto estrés mientras que las condiciones de crédito se deterioraban.
En consecuencia, la autoridad monetaria implementó medidas para proveer financiamiento a las instituciones depositarias como el TAF (Term Auction Facility), que eran préstamos con un plazo de 28 días colocados a través de subastas, adicionales a los programas regulares de préstamo (primario, secundario y estacional).
En diciembre de 2008 la Reserva Federal agotó el uso de la tasa de interés para ejercer su política monetaria, al situarla en el rango de 0 a 0.25 por ciento, llevándola a implementar nuevos programas a partir de 2009.
En ese año y hasta el primer trimestre de 2010 llevó a cabo compras por 175 mil millones de dólares en deuda relacionada al sector vivienda y de 1.25 billones de dólares en bonos respaldados en hipotecas. No existía una fecha preestablecida para dichas compras, sino que dependían de las condiciones del mercado, indicó.
A partir de noviembre de 2010 y hasta junio de 2011, la Reserva compró 600 mil millones de dólares en bonos del Tesoro de largo plazo, a un ritmo de 75 mil millones de dólares por mes.
Posteriormente, en septiembre de 2011 inició un programa de extensión de madurez (Operación Twist) que pretendía comprar un total de 400 mil millones de dólares en activos del Tesoro con maduración en 6 y 30 años y vender activos con una maduración en 3 años o menos.
Se esperaba que su duración fuera hasta junio de 2012 pero en ese mes se acordó extenderlo hacia finales de año, con un valor de 267 mil millones de dólares.
Aunado a ello, dijo, en septiembre de ese mismo año se estableció la compra mensual de 40 mil millones de dólares en bonos respaldados en hipotecas, por lo que desde entonces y hasta finalizar 2012 la compra de activos ascendió a 85 mil millones de dólares.
La Operación Twist terminó en diciembre de 2012 y en ese mismo mes la Fed anunció que en enero de 2013 iniciaría la compra de 45 mil millones de dólares mensuales en bonos del Tesoro, indicó Banco Base.
Así, la inyección mensual de liquidez al sistema financiero en lo que va del año ha sido de 85 mil millones de dólares, ya que siguen vigentes las compras mensuales por 40 mil millones de dólares en bonos respaldados en hipotecas.




