Nayib Bukele tiene una popularidad del 83 por ciento, según los datos de la encuesta que publicó CID Gallup. Gran parte de esa aceptación se debe a su lucha con las pandillas, una batalla que no ha estado exenta de polémicas.
Ciudad de México, 19 de febrero (SinEmbargo).- “Como toda innovación, el proceso del #Bitcoin en El Salvador tiene una curva de aprendizaje. Todo camino hacia el futuro es así y no se logrará todo en un día, ni en un mes”, tuiteó Nayib Bukele el 6 de septiembre de 2021. “Pero debemos romper los paradigmas del pasado. El Salvador tiene derecho a avanzar hacia el primer mundo”.
Como toda innovación, el proceso del #Bitcoin en El Salvador tiene una curva de aprendizaje. Todo camino hacia el futuro es así y no se logrará todo en un día, ni en un mes.
Pero debemos romper los paradigmas del pasado. El Salvador tiene derecho a avanzar hacia el primer mundo.
— Nayib Bukele (@nayibbukele) September 6, 2021
Más de tres años después, ese sueño de romper los paradigmas y avanzar hacia el primer mundo ha quedado en el olvido.
Fue el pasado miércoles 29 de enero cuando la Asamblea Legislativa de El Salvador modificó la ley con la que se autorizaba la adopción del bitcoin como moneda de curso legal en ese país a partir de septiembre de 2021.
No era para menos, una reciente encuesta de la Universidad Centroamericana (UCA) reveló que un 92 por ciento de los salvadoreños no usó bitcoin en sus transacciones en 2024. A esto se suman otras encuestas, citadas por El País, que muestran como en 2024 solo el 8 por ciento de la población utilizaba ocasionalmente la criptomoneda. En su punto máximo, este porcentaje apenas llegó al 20 por ciento. La población nunca confió realmente en el bitcoin. El envío de remesas con criptomonedas tampoco funcionó, a pesar de que ofrecía hacerlo en forma gratuita. Según cifras recientes, solo el 1 por ciento de las remesas que se reciben en El Salvador llegan a través de criptomonedas.
Cuando Nayib Bukele Nayib anunció con bombo y platillo que El Salvador sería el primer país del mundo en adoptar al bitcoin como moneda de curso legal permitió entre otras cosas, su aceptación obligatoria por parte de toda la población: si alguien quería pagar con bitcoin, la contraparte, incluido el gobierno, estaba obligada a aceptarlo.
“La ley Bitcoin facilitará la inclusión financiera de sectores vulnerables, agilizará pagos, atraerá inversión y multiplicará las oportunidades de negocios para todos”, dijo en su momento.
Para la adopción de la criptomoneda el Gobierno de Bukele gastó entre 200 y 400 millones de dólares para promover el uso del bitcoin entre la población. El diario El País informa que esto implicó instalar cajeros automáticos especiales, diseñar una aplicación especial y otorgar incentivos económicos a los que adoptaran la billetera digital (el equivalente a 30 dólares por persona adulta). Todo ello con recursos públicos.
Pero eso llegó a su fin: Bitcoin nunca fue usado por la mayoría de los salvadoreños, tampoco tuvo su moderna urbe y ahora dejará de ser moneda de curso legal en El Salvador. Desde 2021, el año de su implementación, el Fondo Monetario Internacional (FMI) manifestó una serie de preocupaciones económicas y legales respecto de la decisión de El Salvador de hacer del bitcoin una moneda legal paralela.
Y funcionó: El Salvador tuvo que ceder para acceder a un préstamo del FMI de mil cuatrocientos millones para lo cual puso fin a la fantasía mediante esta reforma aprobada en semanas pasadas, con la cual se eliminó la palabra “moneda” para referirse al bitcoin.
Un Presidente "cool"
“Oficialmente soy el Presidente más cool del mundo”, escribió el 6 de junio de 2019 Nayib Armando Bukele Ortez al rendir protesta como Presidente de El Salvador. Había ganado en febrero de ese año la elección en una primera vuelta luego de una campaña en la que fue abanderado por el partido Gran Alianza por la Unidad Nacional (Gana), un partido de derechas ligado a tramas de corrupción. El haberse sumado a esta agrupación política se dio luego de que en 2017 fuera expulsado del izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, lo que evidenció el gatopardismo de Bukele y la antesala de que fundara su partido Nuevas Ideas.
Gabriel Labrador, periodista de El Faro de El Salvador, ha explicado cómo Bukele se valió una serie de artimañas discursivas para explicar a su electorado cómo optó por abanderar a este partido de derechas debido a que la clase política buscaba bloquearlo, cuando en realidad lo hizo porque Nuevas Ideas no cumplía con los requisitos para competir en las presidenciales de 2019, aunque Bukele no lo aceptara en público. En realidad, explica Labrador, para octubre de 2017, había plazos legales imposibles de cumplir por lo que Nayib optó por usar un partido ya armado para usarlo.
"Cuando lo expulsan en 2017 inmediatamente después anuncia que va a crear un movimiento llamado “nuevas ideas” y es donde empieza a ocupar mucho las redes sociales, Twitter, Facebook y comienza a amalgamar este gran movimiento que en realidad no tiene ideología, básicamente su ideología es oponerse a las clases tradicionales anteriores, a los partidos que surgieron el la guerra, que siguieron gobernando en la posguerra y que habían dominado el terreno político".
Un año mas tarde, recuerda Labrador, presenta su movimiento "Nuevas ideas" para competir en las elecciones de 2019, pero debido a los tiempos legales, este no puede participar en los comicios.
"En 2018 él ya lanza su movimiento y empieza un juego de magia, porque Bukele da entender a todo el mundo de que él tiene este movimiento llamado ‘Nuevas ideas’ y de que va a competir en las elecciones de 2019, pero los tiempos legales, el plazo ya está definido y no hay oportunidad de que ‘Nuevas ideas’ compita por lo menos bajo ese nombre, eso lo sabe Bukele y su equipo pero al gran público él vende la idea de que lo están bloqueando y de que el Tribunal Supremo Electoral como está dominado por los partidos viejos lo están bloqueando".
Tras su intento fallido, Bukele tuvo que sumarse a un partido minoritario de derecha llamado Gana, con el cual obtiene una contundente victoria.
"Para competir en 2019 logra meterse a otro partido en última hora, un partido bastante cuestionado desde la prensa, la opinión pública por casos de corrupción, es un partido que surgió de Arena, se llama Gana. Gana es un partido minoritario, de derecha, pero Bukele es hábil para vender la idea de que se metió ahí solo para poder competir, la gente se lo perdona, compite y gana con números nunca antes vistos. Es un personaje que dice en su primer discurso después de ganar la elección que con él termina la posguerra, que van a dar vuelta a la página y que El Salvador empieza a escribir una nueva historia".
Ya como Presidente, Bukele ha demostrado la importancia que tiene para su Gobierno el despliegue mediático, pero particularmente el de las redes sociales. Esto quedó demostrado, por ejemplo cuando acudió, por ejemplo, a la Asamblea General de la ONU y desde la tribuna sacó su celular para tomarse un selfie y decir que “el nuevo mundo ya no está en esta Asamblea General, sino en el lugar a donde irá esta foto, a la red más grande del mundo, donde miles de millones de personas están conectadas prácticamente todo el tiempo y casi en todas las facetas de la vida”.
Lo cierto es que una revisión que hizo El Faro a las redes sociales de Bukele también muestra el camaleonismo que lo ha caracterizado. Bukele ha pasado, por ejemplo, de defender la labor periodística de medios como El Faro a perseguirlos ya como Presidente. En 2020, en cadena nacional, el Presidente de El Salvador hizo público que Hacienda trabajaba para configurar contra este periódico una acusación por lavado de dinero. Lo mismo pasó con el que fuera su partido, como correligionario del FMLN se mostraba fiel defensor de las posturas de su partido, ya expulsado fue uno de sus principales críticos.
De la publicidad a la política con la izquierda
Nayib Bukele nació en San Salvador el 24 de julio de 1981. Es hijo de Olga Marina Ortez y Armando Bukele Kattán, miembro de una cuarta generación de una familia de inmigrantes palestinos que llegó a El Salvador a inicios del siglo XX. Accionista de un canal de televisión y dueño de empresas dedicadas a la textilería, la química farmacéutica y la publicidad. A esta última se remontan las ligas de los Bukele con el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), con cuyos dirigentes el padre de Nayib tenía una amistad conocida por todos.
En 1999 Bukele entró a la Universidad Centroamericana (UCA), aunque abandonó la Facultad de Derecho en su segundo año de carrera. Eso no impidió que a los 18 años empezara a trabajar en la agencia de publicidad de la familia, Obermet, la cual llevó las campañas políticas del FMLN desde 2000. El Faro consigna cómo el padre de Nayib había sido un hombre que se identificaba con la izquierda, amigo íntimo de los líderes del Frente desde antes de la guerra, entre ellos, Schafik Jorge Hándal, líder del Partido Comunista Salvadoreño, con quien además compartía ascendencia palestina.
Sobre ese episodio pocas veces explorado en la vida de Nayib Bukera, habla el periodista Gabriel Labrador.
"Nayib cuando está saliendo del bachillerato él adquiere la dirección de una agencia de publicidad en una discoteca, son parte de los negocios de su padre, armando Bukele. Él entra en el mundo de la publicidad, de los anuncios, cuando tiene 20 está en estos negocios. En este tiempo empieza a entablar estos nexos políticos. Cuando dirige la agencia de publicidad logra acuerdos con el partido de izquierda, el FMLN, una organización surgida en medio de la guerra fría en el año 80, estalla la guerra civil en El Salvador, el FMLN es ese conjunto de células guerrilleras, termina la guerra en 1992, se convierte en partido político y estamos hablando que por el año 2000-2001 el partido sigue intentando ganar elecciones y es cuando Nayib ofrecen unos servicios de publicad al partido y se empiezan a conocer, a entablar relaciones".
Esa experiencia en marketing político le ha servido desde entonces y hasta a la fecha a Bukele. Por eso mismo, en 2011 ante la falta de un candidato del izquierdista FMLN en 2011 él mismo se propuso ser candidato para la alcaldía de Nuevo Cuscatlán, un municipio de menos de 10 mil habitantes en la periferia capitalina, en donde ganó de manera muy holgada, sobre todo cuando el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional gobernaba el país de la mano de Mauricio Funes, un periodista de televisión que huyó a Nicaragua tras unas investigaciones por corrupción, y quien falleció a sus 65 años el pasado 21 de enero.
Su popularidad en Nuevo Cuscatlán la apuntaló con medidas como el anunciar que donaría su salario para becas, en publicar anuncios buscando “personas talentosas” para darles trabajo y con sus visitas a municipios vecinos para repartir alimentos. En contraste, su gestión estuvo marcada por un importante endeudamiento: El Ministerio de Hacienda, señala El Faro, clasificó a la Alcaldía en la peor categoría financiera porque la deuda había crecido 320 por ciento. Pese a ello, su aceptación entre los salvadoreños lo llevó a ser empleado como Alcalde de San Salvador, no obstante desde esa posición comenzaría a detonar su ruptura con el FMLN sobre todo por las críticas que hizo del Presidente Funes y del partido en público.
Lo cierto es que el paso de San Salvador a El Salvador se volvió un paso natural, como lo cuenta Gabriel Labrador.
"Lo lanzan en el año 2014 a la candidatura de la alcaldía de San Salvador, la gana por poco margen a a la derecha al partido Arena, pero digamos que ese es el gran hito que empieza a transformarlo todo. Bukele y su equipo, sobre todo sus hermanos que son sus asesores de confianza, deciden entonces que sí está listo para buscar la presidencia y ahí comienza una pugna con el FMLN con el partido histórico ya está repensando sus alianzas con outsiders como Buekele. Un pequeño paréntesis, el FMLN había logrado la presidencia en 2009 con un periodista que venía no de la militancia dura del partido, sino que era un ciudadano externo que era bastante popular y no le había ido bien en la relación FMLN gobierno había empezado a tener ciertos choques y eso le había como que dado cierta legía al partido y algunos dirigentes del partido empezaron a ver que si volvían a darle una candidatura a un ciudadano parecido, no era hueso duro el partido, sino que alguien como Bukele, pues iba a volver a pasar lo mismo, que iba a haber una ruptura, partido-gobierno y entonces no querían eso y ahí comienzan los choques. Bukele obviamente quería la candidatura presidencial, la pide, pero no se la dan y él comienza a construir su camino paralelo. Pero lo hace muy sutilmente, muy hábilmente tanto que provoca su autoexpulsión".
En efecto, ese camino paralelo inició con su expulsión del FMLN y con el anunció de Nuevas Ideas, el que es a la fecha su partido. No obstante, Bukele chocó con los tiempos establecidos en la Ley y fue por lo mismo que recurrió al partido GANA con el cual llegó a su primera Presidencia, en la cual se mantiene a la fecha.
La guerra contra las maras y la reelección ilegal
Nayib Bukele tiene una popularidad del 83 por ciento, según los datos de la encuesta que publicó CID Gallup. Gran parte de esa aceptación se debe a su lucha con las pandillas, una batalla que no ha estado exenta de polémicas. El Faro, por ejemplo, dio a conocer en 2022 que su Gobierno había mantenido una negociación en lo privado con los líderes de estos grupos criminales para contener la violencia.
Pero eso cambió de la noche a la mañana, cuando el Congreso decretó el Régimen de Excepción en marzo de 2022 durante una discusión que se dio un domingo. Con la medida, se suspendió la libertad de asociación, el derecho de defensa e inviolabilidad de la correspondencia, la prohibición de la intervención de las telecomunicaciones sin autorización judicial y se extendió el plazo de detención administrativa a 15 días, cuando en tiempos normales es de 72 horas.
Otro antecedente clave de cómo se entronizó en el poder ocurrió unos meses atrás, cuando en febrero de 2021 Nuevas Ideas, su partido, ganó la mayoría del Congreso y en una de sus primeras decisiones destituyó a los magistrados de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia y al Fiscal General, Raúl Melara, quien precisamente investigó el pacto entre las maras y su Gobierno. Acto después, Bukele nombró a personajes impuestos por el presidente.
"Casi que un año después, mejor dicho, ocurren elecciones legislativas y de alcaldes que le permiten a Bukele ya no solo controlar el ejecutivo, sino que obtiene una mayoría en la asamblea, en el congreso y en las alcaldías porque claro, él con esa narrativa de que está dispuesto a todo contra la oposición, de que la oposición no lo deja gobernar y que estuvo a punto de de disolver la asamblea porque ama el pueblo y el pueblo necesitaba ese préstamo de 176 millones de dólares, pues logra ser una campaña efectiva y gana, gana la mayoría de diputados", señala Gabriel Labrador.
El periodista detalló que en su primer día en funciones, los nuevos diputados simpatizantes de Bukele toman la decisión de dar un golpe de Estado y remueven de su cargo al presidente del órgano judicial.
"¿Cuál es el argumento decía Bukele y sus diputados para quitarlos? Lo remueven al presidente de la corte, a la sala de lo constitucional en pleno, que es la sala más importante en El Salvador a nivel judicial, los quitan a los cinco con el mismo argumento y quitan al fiscal general de la República con el mismo argumento. El fiscal eh que es básicamente quien tiene el dominio de la acción penal y ocurre eso en cuestión de minutos, en cuestión de horas, cuestión de horas la policía ayuda a los nuevos magistrados, al nuevo presidente de la corte, a tomar el puesto en el órgano judicial y también ayudan al fiscal a entrar al edificio de la fiscalía y a tomar posesión de de la oficina de la Fiscalía General".
Una vez controlados los contrapesos, Bukele dio el siguiente paso: reelegirse, aún cuando en El Salvador los presidentes del Gobierno no pueden repetir en el cargo. ¿Cómo lo hizo? El 3 de septiembre de 2021, los nuevos magistrados impuestos por Bukele resolvieron que los argumentos que impiden la reelección habían quedado obsoletos y que solo competía al pueblo decidir en las elecciones si el presidente debía seguir en el cargo o no.
"Él sabe que es un político popular las encuestas lo dicen, porque la gente agradece básicamente que la pandillas se hayan ido de las calles, se hayan desarticulado. E ilegalmente él opta por un segundo mandato y ahora estamos en este segundo mandato completamente ilegal, pero la gente está dispuesta a esto, ¿no? Está está dispuesta a aceptarlo".
Hoy en día, Bukele se ha convertido en un aliado abierto de la derecha con sus ofrecimiento al Gobierno de Donald Trump de sus cárceles para que sirvan como centro de detención de migrantes que hayan cometido delitos en Estados Unidos, una medida que ha confirmado su camaleonismo y que ha sido señalada de un abierto entreguismo al Gobierno de Donald Trump.