El día que Gabriel García Márquez bailó al son de la cumbia vallenata de Celso Piña (VIDEO)

21/08/2019 - 4:23 pm

Celso Piña nació el 6 de abril de 1953 en Monterrey, Nuevo León. Fue uno de los pioneros en mezclar los sonidos de la cumbia con otros géneros. Hoy, después de su muerte, se recuerda el día en que hizo bailar a Gabriel García Márquez, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1982.

Ciudad de México, 21 de agosto (SinEmbargo).– Con su acordeón, “un tamborcito y la guacharaca”, Celso Piña puso a bailar a Gabriel García Márquez, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1982.

De acuerdo con información de medios nacionales, el choque entre la música de Piña y los pasos del escritor colombiano ocurrió hace más de una década.

En marzo de 2019, casi cinco años después de que García Márquez perdiera la vida, Celso piña recordó el emotivo momento en sus redes sociales:

El cantante mexicano Celso Piña falleció este día a los 66 años de edad luego de haber sufrido un infarto.

En redes sociales circuló el rumor de su fallecimiento. Minutos más tarde, la periodista Karla Iberia Sánchez y la agencia Notimex confirmaron la noticia. El cantante falleció en el hospital San Vicente de la ciudad de Monterrey, Nuevo León.

Celso Piña se mantenía bastante activo en redes sociales. Esta misma mañana había compartido el video de “Cumbia sobre el río suena” en su cuenta de Twitter con la leyenda “No hay quien se resista a la cumbia”.

Celso Piña nació el 6 de abril de 1953 en Monterrey, Nuevo León. Fue uno de los pioneros en mezclar los sonidos de la cumbia con otros géneros. Sus versiones, siempre fieles a los sonidos originales, lograron extenderse a otras vertientes en las que inyectó a su trabajo elementos del rock y con música norteña.

Esas fusiones lo acercaron al público joven que comenzó a escuchar la cumbia y dejar de lado los mitos y estereotipos que se tenían de este género.

Cuando era joven trabajaba en una tortillería de la colonia Independencia, al sur de la Ciudad de Monterrey, nunca se imaginó que un par de décadas después, sería considerado por la crítica y el público como uno de los músicos más destacados de la cumbia vallenata, en un país que no se distingue por este tipo de géneros.

A pesar de nunca haber tomado clases profesionales de música y de no ser colombiano, el artista regio consiguió hacer suyo el acordeón con base en trabajo y dedicación que le ha puesto a este instrumento que comenzó a tocar cuando aún era joven y que perfeccionó gracias al ímpetu que siempre lo caracterizó.

Después de algunos años de tocar puertas, la suerte le sonrió y llegaron sus primeros éxitos con temas como “María Salomé”, “Pensando” y “Fantasía de acordeón”, que se desprendieron de “Dile”, álbum lanzado en 1996 con el que Celso comenzó a ser reconocido por su trabajo y el cual le permitió viajar a distintos países del mundo.

Su trabajo lo llevó a tocar en diversos festivales como el Cervantino y El Vive Latino, así como a premiaciones como los Grammy Latino o los VMA, donde compartió escenario con personalidades de la música en español como Lila Downs, Julieta Venegas, Natalia Lafourcade y Gloria Trevi.

en Sinembargo al Aire

Opinión

Opinión en video

más leídas

más leídas