Escultura exhibida en el MoMA de NY tiene por cabeza una colmena

11/08/2015 - 10:35 am

Desde su llegada este verano al MoMA, miles de visitantes han hecho fila para ver la singular obra de arte. Foto: The New York Post
Desde su llegada este verano al MoMA, miles de visitantes han hecho fila para ver la singular obra de arte. Foto: The New York Post

Ciudad de México, 11 de agosto (SinEmbargo).- Una pieza del escultor francés Pierre Huyghe, llamada "Untilled (Liegender Frauenakt)" y exhibida en el Museo de Arte Moderno(MoMA) de Nueva York, Estados Unidos, está causando revuelo entre los visitantes, ya que su cabeza es una colmena en la cual habitan miles de abejas.

Desde su llegada este verano al MoMA, miles de visitantes han hecho fila para ver la singular obra de arte. La curadora del museo, Laura Hoptman, dijo al rotativo local The New York Post, que esta no es la primera cosa viva que el recinto ha puesto en exhibición, pero sí es un ejemplo "notable" de integrar el arte con la naturaleza.

"Untilled (Liegender Frauenakt)" es también la única obra de arte en el mundo que requiere un apicultor. Eso sería Andrew Cote, un recolector de miel que llega al museo al anochecer y al amanecer, para comprobar la salud de la colmena, y recortarla, cuidadosamente, con la forma de una cabeza.

Por la noche, Cote cubre la colmena con una caja para protegerla del frío y de los osos. "Estas abejas son tan dóciles como cualquier criatura salvaje puede ser", le dijo Cote al diario, por lo que el hombre se tiene que poner un traje y una máscara cuando inspecciona la colmena.

MoMA compró la escultura este año y en abril la envió a una granja de Connecticut, donde le adjuntaron la colmena y le añadieron un enjambre de abejas, las cuales dice el apicultor, fueron "rescatadas" en Brooklyn.

En junio, la pieza de arte, junto a la colmena y las abejas, fueron transportadas en una camioneta hasta el MoMA Sculpture Garden, donde se instaló bajo un árbol.

Hasta el momento los informes del museo aseguran que no ha habido una sola picadura entre los visitantes. Por desgracia, las estaciones del año cambian, y con ellas se tendrán que ir las abejas, dice el New York Post.

Después del 19 de agosto, la escultura será desmantelada. Las abejas serán resguardas por el apicultor, pero MoMA congelará la colmena y la almacenará para su futura visualización.

Por ahora, las abejas tienen la libertad de ir y venir, por lo general a cualquier parque en un radio de tres millas.

Redacción/SinEmbargo

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