Todos querían ser John Malkovich, ahora John Malkovich quiere ser todos

29/09/2014 - 12:00 am

Sandro Miller y sus fotos de Malkovich. Foto: Catherine Edelman Galería / Facebook
Sandro Miller y sus fotos de Malkovich. Foto: Catherine Edelman Galería / Facebook

Ciudad de México, 29 de septiembre (SinEmbargo).- El día que en el memorable sillón rojo del célebre programa The Graham Norton Show se sentaron Richard Gere y John Malkovich, algo raro sucedió en el siempre desopilante aire televisivo que propone la BBC y su incombustible presentador.

Se trataba de dos estrellas de Hollywood prácticamente del mismo peso e importancia, frente a la que poco podía hacer para lucirse la encantadora protagonista de Hannah, Saoirse Ronan.

Quién sabe por qué, ese día fue recibido con mucho más estruendo el legendario protagonista de Mujer bonita y Malkovich pasó –cómo decirlo- a un segundo plano.

Como Albert Einstein en la célebre fotografía de Arthur Sasse. Foto: Facebook
Como Albert Einstein en la célebre fotografía de Arthur Sasse. Foto: Facebook

Pero no hay segundos planos cuando se trata del actor de Relaciones peligrosas nacido en Illinois hace 61 años. Un tipo de esos que se ha hecho imprescindible en la pantalla cinematográfica de nuestros tiempos y que incluso ha llegado a tener una película donde todos quieren ser él, conocida con el título ¿Quieres ser John Malkovich?

Sabemos que Gere es Gere, pero a menudo ofrece una imagen un poco acartonada, sin matices, como la de alguien que realmente se ha creído que es una leyenda de Hollywood.

Frente a ese gesto un poco artificial de su colega, Malkovich opuso el escepticismo y desdén del que hace gala en situaciones incómodas.

Ambos lucharon inconscientemente o no por robarse el programa, se sacaron chispas entre sí, incluso cuando manifestaban gestos de cariño y admiración mutuos y la rivalidad benefició al show, que se hizo memorable en el de por sí memorable ciclo de Graham Norton.

Como Salvador Dalí.Foto: Facebook
Como Salvador Dalí.Foto: Facebook

Digamos que fue un empate donde John habló de lo “absurdo y estúpido” que resulta aprender cosas inútiles durante un rodaje, expresando cierta holgazanería al respecto y dejando claro que todo lo que hace en un set está directamente relacionado con el cheque que habrá al final del día.

Claro que no es cierto en un actor de su raza, pero con su dulce cinismo logró que el alborotado público asistente a la grabación del programa lo mirara arrobado en silencio pleno, sobre todo cuando contó la anécdota de la mujer que se apareció en su jardín para ofrecerle un guión que trataba de una mujer que acosaba a un actor famoso y luego lo asesinaba.

Tiene una presencia física poderosa, un cuerpo raro de un ex obeso mórbido que bajó más de 30 kilos en tres meses comiendo sólo gelatina de dieta y que ha luchado durante toda su vida adulta contra los kilos de más.

Un cuerpo, el de Malkovich, que tiene la suavidad de las curvas y la testosterona de los villanos distribuidas en cuotas muy precisas a lo largo de su metro 83 de estatura y que él mueve con una displicencia supina, como si no fuera un ser de este mundo y estuviera obligado, casi a disgusto, a manifestarse en esta dimensión.

Esa extrañeza lo ha llevado no sólo a posar como modelo, sino también a diseñar su propia ropa y zapatos y a usar con mucha sabiduría su desbordante poder de seducción, típica de un varón muy confortable en sus carnes y que ha aprendido a sacar el mejor partido a su físico.

Como Alfred Hitchcock. Foto: Facebook
Como Alfred Hitchcock. Foto: Facebook

JOHN MALKOVICH FRENTE A LA CÁMARA

“El actor tiene algo del dandy: ha preparado tres cambios de vestuario para las fotos, todos de su propio guardarropa. Primero porta un saco de terciopelo color café, con un elegante pantalón del mismo color, zapatos con cordones y una hebilla sólo decorativa.

Luego se pondrá un saco de fino lino color cascarón de huevo, con una camisa blanca y mancuernillas. El fotógrafo le saca cientos de fotos: Malkovich sentado a un piano, en una silla bajo un retrato de Karl Marx y afuera en el jardín de la casa, ante un telón de fondo de negro y otro de blanco”, contó el escritor David Lida en su reportaje para Gatopardo, en 2008.

“El actor, entusiasta de la ropa y las telas, ha sido modelo profesional, en anuncios de foto fija para los modistas Comme des Garçons y Prada. Ha dirigido tres cortometrajes para la diseñadora de moda británica Bella Freud. Es más, Malkovich diseñó su propia línea de ropa durante cinco años bajo el nombre Uncle Kimono”, agrega.

No por nada, uno de los mejores amigos de John Malkovich es el fotógrafo Sandro Miller, nacido en 1958 en Chicago, donde también trabaja y ha conseguido gran renombre por sus campañas para Coca Cola y BMW, entre otros.

Como John Lennon. Foto: Facebook
Como John Lennon. Foto: Facebook

Juntos, Miller y Malkovich, han producido una serie que parece estar destinada al éxito mundial y que sorprende en partes iguales por la pericia de la lente y por la magia que enciende el famoso actor cuando se pone enfrente de la cámara.

Se trata de un portfolio donde Malkovich recrea 35 imágenes de fotografías icónicas del siglo XX, bordando una poética que se expande en el aire con la voluntad de un eco que atraviesa verticalmente tiempo y espacio.

El actor que todos quieren ser de pronto es Picasso, Dalí, El Che o Albert Einstein y al recrear las fotografías de Philippe Halsman, Alberto Korda o Arthur Sasse, entre otros, nos recuerda por un lado lo poderosas que fueron esas imágenes en su tiempo y por el otro nos convence de que el arte todo es presente, aunque sea pasado.

“Para mí, John es un bello lienzo en blanco listo para pintar. Es muy abierto de mente, nunca tiene miedo, y siempre está dispuesto a penetrar en lugares que la mayoría de actores de su calibre evitarían”, dijo Miller en un comunicado de prensa donde entre otras cosas destacó que las sesiones con Malkovich le dieron la oportunidad de ver “a un perfeccionista en pleno trabajo”.

“Mi mayor miedo es que la gente no se tome este proyecto en serio. No quiero que sea una parodia. Quiero que la gente vuelva a mirar estas imágenes icónicas y sienta la fuerza, el poder y la historia que un retrato puede alcanzar”, agregó el fotógrafo.

Como El Che. Foto: Facebook
Como El Che. Foto: Facebook

La colección titulada Malkovich, Malkovich, Malkovich: Homage to photographic masters se exhibirá en la galería Catherine Edelman a partir del próximo 7 de noviembre, hasta el 31 de enero del 2015. Después viajará a Los Ángeles, Nueva York, Dallas, París e Italia. Del proyecto, además, surgirá un libro y un documental.

John Gavin Malkovich nació el 9 de diciembre de 1953 en Estados Unidos. Estudió en la Eastern Illinois University, y sus inicios como actor se dieron en el teatro al fundar en 1976, junto a su amigo Gary Sinise, el Chicagos Steppenwolf Theatre, donde alternó como actor, director y escenógrafo en más de 50 montajes.

Ha sido candidato al Oscar, pero inexplicablemente nunca ha ganado la famosa estatuilla dorada.

Mónica Maristain

Mónica Maristain

Es editora, periodista y escritora. Nació en Argentina y desde el 2000 reside en México. Ha escrito para distintos medios nacionales e internacionales, entre ellos la revista Playboy, de la que fue editora en jefe para Latinoamérica. Actualmente es editora de Cultura y Espectáculos en SinEmbargo.mx. Tiene 12 libros publicados.

Lo dice el reportero