La industria automotriz, junto con la manufacturera y las remesas, es una de las mayores generadoras de divisas para México. Es decir, que trae dinero extranjero, principalmente dólares estadounidenses.
Ciudad de México, 27 de marzo (SinEmbargo).– Mientras el Gobierno de Donald Trump endurece su postura, las automotrices deben tomar decisiones estratégicas. Pero, ¿qué hizo la industria automotriz en 2018 cuando la amenaza fue de tarifas de 35 por ciento?
La incertidumbre arancelaria no ha terminado para México. Y en el sector automotriz, uno de los que más le interesan a Estados Unidos, entre la previsión y la especulación de las tarifas hay tres escenarios que se pueden construir, dice Alex Covarrubias Valdenebro, especialista del sector vehicular.
En el peor de ellos “se puede suponer que habrá un conjunto de empresas inversionistas que se decidan a irse a Estados Unidos”, señala en entrevista el investigador de El Colegio de Sonora.
Un escenario intermedio permite considerar que la industria deje de fabricar una parte de su producción de autos y autopartes en México para elaborarla en Estados Unidos.
Y el tercero, que los proyectos originalmente planeados para México sean desarrollados en Estados Unidos, mientras las plantas ya establecidas en el país sigan operando “a la espera de que las cosas se estabilicen o puedan cambiar”.
El miércoles 5 de marzo el Gobierno de Donald Trump, antes de anunciar la suspensión a los aranceles generalizados para México, comunicó la pausa de un mes a los aranceles de 25 por ciento a la exportación de automóviles. Este miércoles, Trump anunció que impondrá tarifas a los automóviles que sean importados a Estados Unidos.
Las cifras de los automóviles
La industria automotriz, junto con la manufacturera y las remesas, es una de las mayores generadoras de divisas para México. Es decir, que trae dinero extranjero, principalmente dólares estadounidenses. Esto ayuda a estabilizar el tipo de cambio o a financiar importaciones, entre otras ventajas para la economía.
A lo largo de 2024, en México se produjeron 3 millones 989 mil 403 vehículos ligeros y de ellos se exportaron tres millones 479 mil 086, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Es decir, la producción creció casi 6 por ciento respecto de 2023 y la exportación aumentó 5 por ciento.
Sin embargo, en febrero de este 2025 el reporte del Inegi ya mostraba una disminución interanual en las exportaciones de automóviles ligeros. Mientras en febrero de 2024 se enviaron 285 mil 330 unidades al extranjero, principalmente a Estados Unidos, en febrero de este año se exportaron 258 mil 952.
De acuerdo con la Asociación de la Industria Automotriz (AMIA), este sector —que abarca el entre el sector terminal y el de autopartes, carrocerías y remolques— genera alrededor de 200 mil empleos.
Un dejavú de aranceles
En momentos de especulación, dice Alex Covarrubias, “conviene también voltear hacia la historia” y recordar que Donald Trump “hizo lo mismo hace ocho años”. La diferencia, apunta, es que en su primera Presidencia hablaba de aranceles de 35 por ciento a los automóviles y autopartes importadas a su país.
La reacción de las automotrices a esas amenazas, continúa el especialista, fue cancelar los proyectos habían planeado para México. “Por ejemplo, Ford tenía dos o tres años preparando aterrizar en San Luis Potosí con la mayor inversión que había hecho en este país, pero no lo hizo. Cerró ese proyecto”. En cambio, agrega, amplió su planta de motores en Chihuahua y abrió una planta de transmisiones de última generación en Irapuato, Guanajuato.
Y la inversión que iba a destinar a México, la utilizó en “reequipar una planta que estaba casi por cerrar en Flat Rock, Michigan. Y en ella puso vehículos eléctricos”, con lo que creó más empleos en ese país.
“Esos corporativos son muy poderosos y las opciones que tienen a su alcance son muchas” porque poseen plantas “en 50, 60 países o más y están haciendo equilibrios con ellas. Normalmente los equilibrios se hacen a nivel divisional”, es decir, a nivel continental.
Donald Trump sabe esto y por eso juega con las armas que tiene, los aranceles. En un mes puede volver a suspender los aranceles, “o puede que ahora sí entren en vigor y duren una semana o dos, o un mes y luego otra vez los levante”.
Pero si bien el impacto sería muy grande para México “va a ser peor en Estados Unidos”, prevé Alex Covarrubias. Las pérdidas en los mercados bursátiles en tan sólo un día en que estuvieron vigentes los aranceles generalizados de 25 por ciento confirman las previsiones del especialista en relaciones industriales y laborales.
La golden age de Trump
Sobre Trump se vierten varios análisis, muchos lo califican como impredecible, pero para analistas como Alex Covarrubias le dan otra lectura a las estrategias del magnate. Si bien muchas de las medidas de Trump son proteccionistas, en realidad utiliza de esa política lo que le conviene, cuando le conviene, apunta el investigador.
Donald Trump “quiere regresar a la edad de oro del capitalismo, a esa Golden Age, cuando Estados Unidos era líder del mundo y la industria de industrias, que era el modelo para el mundo, era la automotriz”.
Defender la industria nacional, y especialmente manufactura, por encima de la política de mercado abierto globalista lo pondría del lado de la política proteccionista. Pero para Alex Covarrubias, Trump “juega a debilitar” y en ese juego “los aranceles y el presunto proteccionismo son sus guantes de golpeo”.
La esencia del magnate “es hacer negocios, hacer dinero y abrir el mundo de los negocios para los grandes capitales de Estados Unidos, por un lado. Y por otro, hacer soñar a su pueblo. Realmente ahorita ande en su papel de político, un magnate político, lo que lo hace doblemente peligroso porque les hace creer a los estadounidenses que pueden regresar a ese pasado del Golden Age”.