Redacción/SinEmbargo

Mitos de Tlatelolco / No muy rápidos pero sí furiosos / Se le acalderonó el país

Sobre la matanza del 2 de octubre de 1968

En el Reforma, el analista y periodista Sergio Sarmiento, escribe que: "Los estudiantes reunidos en Tlatelolco el 2 de octubre de 1968 no estaban bloqueando ninguna calle. No se les habría ocurrido. Asistir a una manifestación requería entonces de verdadero valor. La policía no hacía cortes a la circulación para proteger a los manifestantes. La posibilidad de ser detenido -o peor- en una manifestación pacífica era muy alta. Los estudiantes no retaban a la policía ni le arrojaban piedras o bombas molotov. Nadie bloqueaba avenidas o carreteras. La concentración era relativamente pequeña. La Plaza de las Tres Culturas no es muy grande y no estaba completamente llena. El movimiento estudiantil había perdido efervescencia. Por eso sorprende que el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz haya decidido usar al Ejército para reprimir el mitin."

En el Reforma, la escritora Guadalupe Loaeza, escribe que: "hoy, hace 46 años, la "primavera francesa" se había convertido en México en "el otoño mexicano". También en las calles de la ciudad había muchas pintas de protesta y carteles con "mentadas de madre".

En el Excélsior, el periodista José Cárdenas, escribe que: "hoy es jueves 2 de octubre, fecha inolvidable marcada con rojo en el calendario del secretario de Gobernación. La marcha en recuerdo de la matanza de Tlatelolco —hace 46 años— pinta para convertirse en mucho más que un dolor de muelas. La alerta obvia por la tradicional concentración, la posible presencia de grupos violentos, el secuestro de la marcha por intereses ajenos al recuerdo y a las demandas de estudiantes inquietan al inquilino del Palacio de Cobián. Los desmanes vandálicos ocurridos los dos últimos años no se pueden tomar a la ligera. La violencia en Iguala y la represión a estudiantes de Ayotzinapa amenazan con agregar explosividad al coctel molotov adobado de viejas consignas… y tradicional oportunismo."

En Milenio, el periodista Carlos Marín, escribe que: "la matanza que hoy se recuerda fue resultado de la cerrazón de un gobierno incapaz de reconocer la legitimidad del movimiento estudiantil, surgido a consecuencia de la brutal represión, y sin la menor voluntad para satisfacer siquiera una de seis peticiones lógicas: libertad a los presos políticos, destitución de un par de jefes policiacos y uno de sus lugartenientes, extinción del cuerpo de granaderos (hasta en salones de clases correteaban, madreaban y detenían a maestros, alumnos y a quien se les cruzara), derogación del criminal delito de “disolución social”, indemnizaciones por los muertos y heridos que resultaron a partir del 26 de julio, y el deslindamiento de responsabilidades por los actos de represión y vandalismo a manos de policías y militares. En el México de entonces, literalmente, se jugaba la vida quien se atreviera a pintar una consigna en la calle. Gracias al movimiento del 68, el México de ahora es tan distinto que hasta los partidos de oposición celebran el diálogo público de antier entre Osorio Chong y el estudiantado politécnico."

En el Excélsior, la periodista Yuriria Sierra, escribe que: "es 2 de octubre. Evidentemente, hoy merodea el fantasma de uno de los hechos más lamentables del México contemporáneo. A nadie se le olvida, es imposible y necesario que no lo hagamos. El movimiento estudiantil de 1968, la sangre de sus muertos, la sombra de sus desaparecidos y las lecciones que habremos aprendido. Aunque también hay quien de ello ha hecho una pancarta oportunista, para aventarse al papel de víctima y plataforma de lanzamiento político y en fuente de ingresos. Tristemente, las causas se pervierten y se convierten, muchas veces, en forma de vida cuando lucran política y hasta económicamente con ellas."

El conflicto entre la Federación y Guerrero

En El Universal, el periodista Ricardo Raphael, escribe que: "ya es tradición en Guerrero que, salvo contadas excepciones, los gobernadores no suelen concluir el mandato que se les entrega en las urnas. En más de un episodio de la historia de la entidad, el poder federal ha arrimado el hombro y sin embargo, en ninguna de tales ocasiones la caída del gobernador ayudó a pacificar a Guerrero. La apuesta autoritaria en esta entidad sólo ha provocado más autoritarismo. ¿No habrá otra ruta, distinta a la del vicegobernador de Michoacán, para resolver la crisis? Si la rudeza continúa con la misma intensidad en Guerrero esta pregunta pronto será ociosa. Y sin embargo, acaso en la parte final de la sentencia presidencial se halla la solución al problema: “Se debe actuar a partir de las propias actuaciones del gobierno del estado” y no de las imposiciones centralistas que son espectaculares pero pocas veces efectivas."

En El Universal, el periodista Salvador García Soto, escribe que: "el regaño presidencial para Ángel Heladio Aguirre fue tan sólo la expresión pública de un ultimátum que desde el poder federal le dieron al gobernador de Guerrero ante la situación de caos y descomposición que impera en su estado. El mensaje fue terminante y definitivo en el sentido de que si no resuelve de inmediato la crisis que desató la muerte de siete jóvenes en Iguala a manos de la policía local —además del asesinato de un dirigente local del PAN— la consecuencia sería su salida de la gubernatura para dar paso a un interinato que concluya su sexenio."

En El Universal, el periodista Ricardo Alemán, escribe que: "dicen que al ser informado de la masacre en Iguala, a manos de policías y presuntos integrantes del crimen organizado, el presidente Enrique Peña Nieto estalló indignado y, con un movimiento de cabeza, reprobó al gobierno de Guerrero. Luego, a pregunta de los periodistas, hizo público el enojo. De manera inusual, el presidente dijo que en Guerrero se vive “un debilitamiento institucional” —con todo lo que eso significa—, y exigió que autoridades municipales y estatales asuman su responsabilidad. Al final, Peña Nieto remató con una verdad que todos conocen, pero pocos dicen: que el gobierno federal no puede atender lo que es responsabilidad de los municipios y los estados. Lo curioso del caso es que Peña Nieto se da cuenta tarde de lo que ocurre en Guerrero —cuando está a la vuelta de la esquina la renovación del gobierno estatal— y que su amigo Ángel Aguirre no sólo es uno de los peores gobernadores del país, sino de los mandatarios más cuestionados en Guerrero. Y según los enterados, el regaño podría haber cancelado el futuro del ex priísta y neoperredista Ángel Aguirre, a quien sus enemigos políticos le habrían “tendido la cama”."

Alcalde de Iguala coludido con el "narco"

En El Universal, su columna de trascendidos Bajo Reserva, asegura que: "el edil igualteco con licencia y prófugo de la justicia, José Luis Abarca, tenía todo listo para impulsar a su esposa, María de los Ángeles Pineda Villa, como la candidata a la presidencia municipal de Iguala para el 2015. Por esa razón armó la tarde-noche del pasado viernes el tinglado del informe de esta mujer, en su calidad de presidenta del DIF local. No quería molestias y los normalistas de Ayotzinapa se cruzaron en el camino del perredista, hombre que comenzó como vendedor de sombreros y ahora es un próspero comerciante de joyas. La sospecha, nos dicen, es que tiene nexos con el crimen organizado y que no quería obstáculos para llevar a su cónyuge a la silla de alcalde, una sucesión entre familia, prole que tiene relación de sangre con Alberto Pineda Villa, El Borrado, identificado como operador del extinto capo Arturo Beltrán Leyva. La noche que los policías atacaron a los estudiantes, el edil dormía seguramente en los brazos del crimen, nos comentan."

En El Universal, el periodista y escritor, Héctor de Mauleón, escribe que: "según los reportes de inteligencia, Guerreros Unidos cuenta con el apoyo de jueces, magistrados y policías ministeriales, así como de una importante cantidad de alcaldes. Entre ellos figuraba el de Iguala, cuñado de un lugarteniente de Arturo Beltrán Leyva —y quien acaba de ser expulsado del PRD tras los sucesos que provocaron la muerte de normalistas de Ayotzinapa. Las autoridades creen que Héctor Beltrán, El H, proveía de droga al grupo, aunque éste se maneja de manera independiente. Hoy controla varias organizaciones y algunos sindicatos. Guerreros Unidos es sinónimo del terror."

En La Jornada, el periodista Julio Hernández López, escribe que: "el apresamiento de El H es políticamente muy oportuno, pues el heredero del cártel del crimen organizado que encabezó su hermano Arturo (acribillado por marinos en diciembre de 2009 en Cuernavaca y luego cubierto de billetes como muestra de desprecio y burla) tuvo como uno de sus lugartenientes a Alberto Pineda Villa, hermano de María de los Ángeles Pineda Villa, esposa de José Luis Abarca Velázquez, el presidente municipal de Iguala (con licencia por 30 días), la ciudad guerrerense donde policías municipales bajo mando del narcotráfico, y civiles que operan como escuadrones de la muerte, dispararon contra normalistas rurales, futbolistas y ciudadanos en general, dejando seis muertos, varios heridos y decenas de desaparecidos, varios de ellos, tal vez una veintena, secuestrados por agentes policiacos que los subieron a patrullas oficiales."

La SEP ya tiene la renuncia de la directora del IPN

En el Reforma, su columna de trascendidos Templo Mayor, asegura que: "no se lo digan a nadie porque es secreto, pero la renuncia de Yoloxóchitl Bustamante fue entregada por ella misma desde el martes pasado. Al tiempo que Miguel Osorio Chong dialogaba en plena Avenida Bucareli con los estudiantes del IPN, hasta la directora de la institución se dio cuenta de que su permanencia era insostenible. Dicen que una de las cosas que más molestó a la académica fue aquello de que la bronca se resolvía "en media hora". De ahí, pues, que presentó su dimisión en la SEP, pero hasta donde se sabe Emilio Chuayffet no se la aceptó en ese momento, aunque se quedó con ella. De esa forma, para nadie será sorpresa que mañana cuando reanude el inédito diálogo con los estudiantes, Osorio Chong lleve como ofrenda, en bandeja de plata, la cabeza de la directora del Politécnico."

En Milenio, el periodista Joaquín López Dóriga, escribe que: "hoy, de la marcha del aniversario del 2 de octubre, la antevíspera de su segundo encuentro estudiantil en el templete público de Bucareli, mañana, y la salida, de hoy a mañana de la doctora Bustamante de la dirección del Politécnico."

En el Excélsior, el periodista Jorge Fernández Menéndez, escribe que: "son grandes salidas que logró Osorio en ambas crisis, sobre todo en la del Poli, pero la solución será más lenta: hay que reformar la institución sin perderla, la directora Yoloxóchitl Bustamante tendrá que dejar ese cargo y habrá que pensar, es una decisión plena de claroscuros, si, como se demanda, la salida es la autonomía del IPN. Y pensar también dónde estuvo la SEP en todo este proceso: no se supo nada de ella ni del secretario Emilio Chuayffet ni del subsecretario Rodolfo Tuirán."

Sobre la autonomía de la UNAM

En el Reforma, el analista y especialista en temas electorales, José Woldenberg, escribe que: "fui invitando a la celebración de los 85 años de la autonomía de la UNAM. Se trató de una mesa redonda interesante en el marco de un evento que duró tres días. Lo que sin embargo no me explico es el aura magnífica de la que goza aquella Ley Orgánica de 1929. Se trata de un auténtico puercoespín, algo muy lejano de lo que hoy entendemos por autonomía. Aquella Ley mostraba de manera ostensible que el gobierno no sabía qué hacer con la Universidad. Autónoma, lo que se dice autónoma, no la quería del todo y por ello la Ley establecía que el presidente de la República propondría una terna al Consejo Universitario de la que éste debía elegir al rector. El mismo Presidente podía designar, "con cargo a su presupuesto", profesores extraordinarios y conferenciantes, tenía la posibilidad de vetar diversas resoluciones del Consejo Universitario y la Secretaría de Educación designaba un delegado ante el Consejo Universitario "con voz informativa únicamente". Era un divorcio en el cual papá gobierno seguía manteniendo facultades para intervenir en los asuntos de la Universidad."

Sobre "Rápido y Furioso"

En el Reforma, el historiador y catedrático Lorenzo Meyer, escribe que: ""Rápido y furioso" no funcionó, pero la idea implicaba dejar que las armas llegaran a las bandas criminales sabiendo que existía la posibilidad de que fueran usadas contra mexicanos -criminales o inocentes- antes de ser recobradas. Desde cualquier punto de vista, político o moral, la idea era inaceptable pero en México alguien la aceptó durante la administración de Felipe Calderón y ese o esos personajes deben ser buscados por la PGR y consignados. No olvidar lo ocurrido es una obligación."

Peña Nieto, no muy diferente en resultados que FCH

En El Universal, el periodista Carlos Loret de Mola, escribe que: "en el tema de seguridad, las cosas no han cambiado mucho respecto del sexenio de Felipe Calderón. Es cierto que la comunicación es diferente porque ya no declaran tooodos los funcionarios sobre el tema. Es verdad que mejoró la coordinación interna porque ya no se la viven peleados los del gabinete. Pero las estrategias son en su mayoría iguales, las cifras no son alentadoras. Y las respuestas del gobierno de Peña Nieto ante las crisis de violencia como las de estos días se parecen mucho a las de su predecesor. Cuando se “calienta” un lugar envían por centenares —a veces miles— soldados, marinos, policías federales, gendarmes. Se intensifican los patrullajes y operativos. Se apaga el fuego, se repliegan o huyen los delincuentes, pero el problema de fondo no parece cambiar mucho."

El gran trabajo de la revista 'Esquire' sobre la matanza de Tlatlaya

En Milenio, el periodista Ciro Gómez Leyva, escribe que: "el lunes comenzará a circular, por fin, la edición Latinoamérica de octubre de la revista Esquire. Por fin, pues desde el 18 de septiembre, un adelanto del reportaje central ha provocado una reacción en cadena que perfila marcar un antes y un después en la historia del Ejército mexicano. Así. Bien se sabe ya que el reportaje, escrito por Pablo Ferri Tórtola, desvela que el 30 de junio en Tlatlaya, Estado de México, los soldados masacraron a 22 de personas, lo que lanza al basurero los comunicados oficiales del Ejército y el gobierno de Eruviel Ávila. Sistemáticamente desde 1997, he sido enemigo declarado de los trabajos que se sustentan en fuentes anónimas. No es el caso del texto de Ferri Tórtola, quien por comprensible decoro, cambia los nombres de sus fuentes, perfectamente identificables: Julia es la mamá de Érika Gómez González, la niña de 15 años ejecutada en la bodega de Tlatlaya; Juan y David, los hermanos de Érika; Juan, el padre; la señora Juana, la abuela. Es impecable la reconstrucción."

El PRD no ha podido gobernar bien en Guerrero

En el Excélsior, su director, el periodista Pascal Beltrán del Río, escribe que: "así estaba Guerrero en 2004 y así, igual o peor, está ahora. El PRD nacional y estatal podrán poner todas las excusas que quieran para justificar los anteriores números, pero éstos no mienten. Estoy seguro de que, si son honestos, los perredistas aceptarán que no fueron elegidos para dar esos resultados. La represión y las desapariciones eran cosas contra las que luchaban y ahora son la noticia en Guerrero. Ya le tocará al electorado decidir si les vuelve a dar la gubernatura en junio próximo."

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