¿Por qué pedir una ensalada si hay una hamburguesa en el menú? Estudio pone en evidencia las decisiones de los comensales

24/08/2013 - 1:00 am

Foto: Wikimedia Commons
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Ciudad de México, 24 de agosto (SinEmbargo).- Más allá de las facilidades que brinda el poder adquisitivo, hay una gran variedad de causas que influyen al momento de elegir un alimento. De esta manera, las decisiones de los consumidores no se basan únicamente en sus necesidades, sino que son fuertemente influenciadas.

Basado en esto, un estudio realizado por el profesor Gavan Fitzsimons, de la Universidad Duke afirma que existen una serie de factores que ayudan a inclinar la balanza al momento de elegir y determinan en gran medida la dieta de cada persona.

Fitzsimons, explica en su investigación la manera en la que la mera presencia de un plato saludable en un menú puede provocar un impulso en las personas, dándoles vía libre para pedir otras opciones con mayor contenido calórico, publicó el diario español ABC.

Con este estudio, el también profesor de Marketing y Psicología de la Fuquea School of Business de la Universidad Duke, hace énfasis en que las personas conozcan estos factores, sobre todo aquellas que comen fuera de sus hogares y así tomen una decisión sana de manera consciente.

De esta forma, las investigaciones hechas por el equipo del experto determinan dos variables que influyen en los ciudadanos para elegir los platos con más calorías de los menús. La primera de ellas es, que en el menú figure un plato saludable, y la segunda, que quien lo sirva tenga sobrepeso.

"Estos dos factores afectan inconscientemente a nuestra psique cuando tenemos que elegir entre una hamburguesa y un sandwich vegetal o entre patatas fritas y una ensalada", dice el profesor.

La conclusión de Fitzsimons se resume en los resultados de sus trabajos, que con títulos como "Cuando la sola presencia de una opción saludable conduce a una decisión no saludable" y "¿Podría una camarera con sobrepeso hacerte comer más? Cómo el tipo de cuerpo de los demás es suficiente para alterar el consumo de los alimentos", sugieren estos agentes externos influyen en los comensales.

IDENTIFICACIÓN Y AUTOCOMPLACENCIA

El primer factor fue analizado en una investigación en la que participaron alrededor de 183 estudiantes, que se sometieron a varios experimentos entre los que se incluía un par de menús a manera de comparación, uno de ellos menos saludable que el otro, pero con un platillo alto en grasas en ambos.

El 37% de las personas que participaron en el experimento se inclinaron por el alimento que más engordaba en el menú saludable, mientras que sólo el 17% decidió pedir ese mismo plato, cuando aparecía en el menú no saludable.

De acuerdo con los investigadores, ese 37% sintió que su objetivo de comer sano se cumplía sólo por el hecho de que su comida apareciera en un menú en el que había opciones más saludables.

En un fenómeno denominado "cumplimiento indirecto del objetivo", la presencia de la opción saludable en el menú hace creer al comensal que se obtiene el objetivo de comer saludablemente, a pesar de que la elección final no haya sido la más beneficiosa del menú.

La segunda investigación, sobre el físico de las personas que sirven en un restaurante o que se encuentran comiendo alrededor constató que las camareras con sobrepeso hacían que las mujeres que estaban a dieta comieran más.

Foto: Wikimedia Commons
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Por otra parte, mientras las mujeres que no se encontraban bajo ningún régimen de adelgazamiento tendían a comer más cuando la persona que les servía era delgada.

"Creemos que la razón subyacente tiene que ver con la identificación personal con la forma física del camarero", dice Fitzsimons, sobre el estudio de seguimiento a los estudiantes de este experimento, en el que se apreció que los que hacían dieta se identificaban con la camarera con sobrepeso y los que no con la camarera delgada.

No obstante, una muestra más concreta corroboró también que el 59% de las mujeres que hacían dieta, decidió elegir la opción que le recomendó la camarera con sobrepeso, mientras que el 36% siguió las de la más delgada.

De esta manera Fitzsimons concluye que el peor escenario para una persona que esté a dieta es que sea atendida por otra con sobrepeso y que le recomiende un plato altamente calórico dentro de un menú que apenas tiene platos de este tipo.

En este caso, es muy probable que el comensal crea que se encuentra ante un menú apropiado para conservar su salud.

Redacción/SinEmbargo

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Lo dice el reportero